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Entrevista a Cecilia Toro, ilustradora de Un animal, un voto:

“Trabajar con plasticina es mucho más que una simple manualidad”

La artista desde hace 15 años que se dedica a la dirección de arte y a la creación de personajes en plasticina. Actualmente está potenciando su carrera como autora, enfocada en visibilizar temas femeninos y científicos.

¿Cómo descubres la vocación por lo artístico?

Yo soy diseñadora de profesión y entrar al mundo de la dirección de arte se dio de forma muy casual, pero desde chica me gustaba mucho el mundo infantil. Cuando egresé, mi primer trabajo fue como ilustradora en la revista Timón de El Mercurio. Ahí aprendí la técnica de trabajar con plasticina y me enamoré, ya llevo 15 años trabajando en ella. Es una técnica entre nueva y antigua, entre inusual y tradicional. Es muy difícil de definir y eso lo hace entretenido y atípico.  

Para mí esto no es solo una manualidad y hacer algo bonito con las manos, sino que es un arte, es plantear el imaginario, una paleta de color, las siluetas, el diseño de los personajes. Actualmente tengo un estudio de stop motion que se llama Plastivida. Hacemos figuras en plasticina, las animamos, le colocamos edición y música.  

¿Cómo fue trabajar para Un animal, un voto?

Fue una súper buena experiencia, me encantó trabajar con Editorial Zig-Zag y con Florencia Herrera, que es una autora de lujo. Un animal, un voto tiene un humor muy especial y delicado, y es por eso que los personajes tenían que ser divertidos. Fue difícil, son alrededor de 20 personajes y cada uno debía tener su espíritu, su encanto personal. Lo hicimos en muy poco tiempo, fueron 2 semanas muy intensas, para luego dar paso al día de la sesión de fotos.

¿Cómo fue ese día?

El día de la sesión de fotos es como una ceremonia, un concierto, como tocar en vivo. Ese día estuvo Zig-Zag, la autora y el fotógrafo. Fue un día muy importante. Hicimos escenarios, locaciones y los personajes de plasticina fueron los actores. Es muy divertido, es hacer cine en miniatura. Nosotros fuimos los directores, camarógrafos y vestuaristas.

Después vino la etapa de post producción, en la que Zig-Zag tuvo mucho trabajo para elegir entre tanta fotografía. Creo que para Zig-Zag fue un proceso distinto en comparación con las otras técnicas más tradicionales, y espero que haya sido refrescante conocer esta técnica distinta.

¿Cuál es el proceso por el que pasaron los personajes antes de estar listos en plasticina?

Para Un animal, un voto el proceso fue codo a codo con Florencia (la autora). Ella me iba mostrando el texto y, quiero destacar, que lo que más me gustó de trabajar con ella es que no sólo me mandó el texto, sino que fue a mi taller, nos juntamos, trabajamos juntas, ella miraba los personajes mientras los iba haciendo, yo le preguntaba su opinión sobre, por ejemplo, qué color le gustaría para tal personaje. Ella se involucró mucho más de lo que yo estaba acostumbrada y eso me encantó, porque pudo opinar en el antes, el durante y el después del proceso. Siempre estuvo muy preocupada.

Y bueno, primero hago el personaje en 2D, lo dibujo y a continuación veo la paleta de colores de cada personaje. Luego hago pruebas de fondo y lo planifico todo muy bien, para así demorarme solo 2 semanas en la creación de los personajes con plasticina.

Debes tener en tu estudio muchos personajes de plasticina, ¿qué haces después con todos ellos?

Los tengo todos guardados, no los desarmo. Lo más lindo es que estos personajes y sus escenografías se pueden exponer en diferentes lados, como ferias y lanzamientos. También se pueden hacer talleres con niños que es algo que me gusta mucho, los niños son muy creativos y realizan cosas muy interesantes.

Y vuelvo a repetir, trabajar con plasticina es mucho más que una simple manualidad, es dirección de arte, narrativa visual, gráfica. La ilustración es un mensajero de cualquier contenido que uno quiera explicar o contar. En este caso, Un animal, un voto sirvió para explicar la democracia, que es un concepto complejo, que hasta a un adulto le cuesta explicar a otro adulto. Con Florencia intentamos exponer, lo mejor que pudimos, un concepto que es más bien abstracto.

¿En qué proyectos estás actualmente?

Lo que más me interesa ahora es potenciarme como autora. Toda la vida he hecho encargos, por lo que quiero impulsar mi carrera hacia la autoría.

Este año estoy trabajando en una serie que hice que se llama Rookie Raccoon, sobre niñas científicas, y recientemente terminé una novela gráfica que se llama Calfucoy. Me interesan mucho los temas de participación femenina en la ciencia, personajes protagónicos femeninos y temáticas más atípicas. La creación de personajes y escribir es mi pasión, así que esos son mis proyectos 2019.