face  tw  ins   youtube

nuestros-ilustradores

Carta a Carlos Silveyra

Gracias a la profesora de lenguaje del Colegio Marta Brunet de Los Ángeles, Fátima Morales Bustamante, los niños del curso 5° B leyeron Cuentos chinos y de sus vecinos de Carlos Silveyra. Tan entusiasmados quedaron que no dudaron en pedirle a su profesora que le escribiera al autor del libro.

Estimado Carlos: 

Junto con saludarte, te cuento que soy profesora de un colegio pequeño en Los Ángeles, Chile. Este mes mis estudiantes tuvieron que leer ​ Cuentos chinos y de sus vecinos y les encantó. Hasta hicimos la prueba: ¿qué cuesta dibujar más, un fantasma o un caballo? Sin duda, dibujamos con más seguridad entes imaginados.

Como en el prólogo de tu libro decía que te gustaría recibir cartas de personas que hayan leído tu libro, pensamos en enviarte algunas. ¿Podrías respondernos? De seguro mi alumnado quedaría maravillado si pudieras hacerlo.

Espero que te encuentres bien y que goces de buena salud, para que nos sigas deleitando con tus historias.

Sin otro particular, se despide afectuosamente,

Fátima Morales Bustamante 



Recibiendo esta carta, el autor no tardó mucho en devolverles la siguiente respuesta:



¡Estimada Fátima, colega, y sus alumnos; 

Es un gusto para mi responder a tu pedido.

Me dirijo Fátima, por tu generoso intermedio, a tus estudiantes que han leído mi libro. Y como no tengo preguntas concretas, les cuento algunas cosas que espero sean de interés para ustedes. 

Es muy curioso lo que sucede con ese libro: no tiene muchas ventas (digo no es Harry Potter, ¿verdad?), sin embargo es el libro que me traer más cartas de niños y profesores. Y de verdad esas cartas son vivificantes. Los escritores entregamos nuestros libros a las editoriales y por lo general desconocemos los efectos que producen. No sabemos nada de las sensaciones que provocamos en los lectores. Aprovecho esta carta para pedirles a aquellos que lo deseen, que vuelvan a escribirme contándome cuál es el cuento que más les gustó y por qué y también, claro, cuál es el que menos les llegó. Y compartiendo conmigo lo que deseen (por ejemplo, sus dibujos de seres imaginarios).

Esos cuentos no me los inventé yo, como ya sabrán. Yo hice dos trabajos: primero elegí estos cuentos (y descarté otros). Es decir los seleccioné. Y luego los conté a mi manera. Traté de hacerlos amenos para los niños de la actualidad, dado que estos cuentos son antiquísimos (algunos estudiosos sostienen que el cuento de los ciegos y elefante es el primer cuento del mundo. Yo no estoy muy seguro, pero hay versiones de ese cuento del siglo VI a de Cristo. Es decir entre 25.000 y 26.000 años atrás.

También, al contarlos a mi manera, traté de destacar los valores que a mí me parecen recomendables en la actualidad. Piensen que el cuento de los ciegos y el elefante fue creado en una sociedad dividida en castas estrictamente separadas, una persona de un bajo nivel social no podía siquiera mirar a uno de la clase alta. Entonces, en vez de querer mostrar que los seres inferiores (y para colmo ciegos) no pueden conocer de verdad, yo traté de llevarlo a que todo conocimiento es parcial, cada especialista sabe un poco de cada cosa. Y el verdadero conocimiento es la suma de los conocimientos parciales.

Bueno, profe y niños, quedo a disposición.

Gracias por cuidar mi libro (el mejor cuidado que puede recibir un libro es leerlo).

Un muy afectuoso saludo trasandino,

Carlos Silveyra 



Con estas sinceras y agradecidas palabras, Carlos se despidió de la profesora y los niños (hasta les envió una foto).

Si también quieres contactar a alguno de nuestros autores, o a los editores de Zig-Zag, ahora puedes hacerlo desde el ícono "Contacta a nuestros autores" de la barra lateral de nuestro blog, o haciendo clik aquí